DE IGLESIAS Y GRASAS (OLD COMMON TACO)

Hoy, miércoles 26 de septiembre del 2007, por esas cosas que tiene el destino, volví después de muchos años a una misa, a sentarme frente al altar. Había ido a algún que otro casamiento, pero aquel que alguna vez ingresó a uno de estos templos, sabe que son dos cosas diferentes.

Miercoles por la noche me sorprendía tanta gente en la iglesia, como mal cristiano tenía la idea que los curas laburaban solo los domingos. Me sorprendió un poco lo que vi, muy diferente a cuando tenía 9 años, edad en la que iba a la iglesia, y por la noche le rezaba al todopoderoso por la paz mundial y por el bien de mi familia.

Entendí muchas cosas al ver este espectáculo, de características tanto pintoréscas como bizarras. Fue como viajar en el tiempo, y ver varias viejas repitiendo lo que dice un nabo peinado con gel para atrás vestido con un poncho violeta. Intenté escuchar lo que decía este hombre de diós, pero no tenía mucho sentido, y al mirar alrededor, me daba cuenta que nadie lo escuchaba, sino que hacía acto de presencia. Miraba el lugar en donde estaba, y había miles de estatuas, todos decorados en oro, decoración que rozaba lo burdo. En seguida me cerró todo: el decorado exagerado, el peinado con gel para atrás, los atuendos flasheros sobre un altar, la gente hablando fuerte haciendo gestos con las manos mientras lo hacen. Ese fue el momento que entendí a Gustavo Costas, a los conejitos de Ecuador, y muchos aspectos de la cultura latinoamericana. Creo que todo aspecto de nuestras culturas populares, se pueden proyectar directamente de las iglesias de barrio. Jesus, sin duda, fue el primer grasa, aunque hoy su look este más dentro del mundo hippie.

Dos cosas muy destacables del mundo del cristianismo. Los temones que salen de las misas. Una vieja con una guitarra criollas y un par de viejos más en el coro, hacen estragos. Me encantan todos los temas, me dan ganas de cantarlos como si estuviese viendo a los Guns.

Otra cosa que pude observar, es claramente dentro de una iglesia que facil es identificar quienes son malas personas, egoístas, y porque no, cagones. Son los que cuando van a comulgar, le piden al cura que le ponga la ostia en la mano, en lugar que directamente en la boca. Claramente una actitud altanera y egoísta. El mundo sería mejor si ese tipo de gente. Estoy seguro de que Gustavo Costas, pide la ostia en la mano.

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2 comentarios to “DE IGLESIAS Y GRASAS (OLD COMMON TACO)”

  1. Henry Says:

    ¡¡Tan cierto como yo lo amo y él me ama a mí!!

  2. ciclosdecine Says:

    Jesus hoy seria hippie chic. Igual dudo que haya tenido la cara de nabo vendedor de saumerios que ha quedado impuesta. Sus facciones no coinciden para nada con las de una persona de esa region. En otro orden de cosas, el gordo rosaceo que esta al lado mio en el cyber esta viendo pornografia infantil, ¿que haria jesus en mi lugar? ¿y Costas?

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